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Gastronomía de Flandes

Buenos ingredientes, buenos cocineros, pasión por la buena vida y un marco incomparable son los ingredientes del éxito de la Gastronomía de Flandes.

Para los flamencos, ¡comer tiene que ser una experiencia sabrosa y agradable! Después de todo, comer y beber es el mayor bien, y se esfuerzan por vivir de acuerdo con la reputación como amantes de la comida que tienen. Sin embargo, a la Gastronomía de Flandes todavía se la identifica con los gofres, las patatas fritas, la cerveza y el chocolate.

A los flamencos les gusta comer bien. Su gastronomía combina la exquisitez de la comida francesa con la abundancia de la alemana. Por este motivo, te recomendamos que hagas como los belgas: pide un solo plato (el plat du jour o dagschotel, por ejemplo) y, de postre, un sencillo café que, hasta en los restaurantes menos glamurosos, te servirán acompañado de unas galletitas y varios tipos de azúcar. A media tarde a los belgas les encanta degustar alguno de sus famosos dulces: crêpes, tartas de todo tipo, gofre…

Además de que en Flandes los platos son abundantes, hay otros aspectos de las costumbres culinarias flamencas que vale la pena conocer. Por ejemplo, los horarios. En Flandes no pretendas almorzar a las 15h, ni cenar a las 23h. A estas horas, sólo en algunos restaurantes de las grandes ciudades aún encontrarás la cocina abierta. Tampoco pidas agua sin más, porque te la traerán con gas. Hay que especificar siempre que la quieres sin gas. Si pides un simple café, te encontrarás con una taza de lo que nosotros conocemos como café americano… Si lo que quieres es un café de los nuestros, pide un “expresso”. Y si te gusta con leche, no hace falta decirlo, la leche la traen siempre junto con el azúcar. Otro aspecto que vale la pena conocer es que en Bélgica las propinas están incluidas, aunque si dejas algo, seguro que te lo agradecerán.

Prueba un plato típico

Una vez conocidos todos estos pequeños detalles, debes conocer algunos de los platos típicos de la gastronomía de Flandes:

  • “Waterzooi” de pollo o pescado: finísimo guiso caldoso de verdura y pollo o pescado.
  • Mejillones con patatas fritas
  • “Carbonades” a la flamenca: guiso de carne de buey a base de cerveza
  • Conejo con mostaza y cerveza
  • Cuco de Malinas
  • Croquetas de gambas grises o de queso
  • Endivias rellenas o gratinadas
  • Espárragos
  • Tomates rellenos de gambas
  • Morcilla con compota de manzana grises
  • Y una gran selección de exquisitos quesos: Passendale, Postel, Wynendale, Loo, Oud-Brugge,…

Y combínalo con una cerveza

Para acompañar estos platos, no te pierdas la cerveza, la bebida belga por excelencia, ¡tienes más de 450 variedades para elegir! Tanto si es blanca, roja, marrón, ámbar o dorado intenso, no hay que salir de Flandes sin haber probado, por lo menos, la cerveza típica del lugar:

  • Amberes: Bolleke De Koninck (ámbar de alta fermentación)
  • Brujas: Brugs tarwe (blanca de trigo)
  • Bruselas: Geuze (de fermentación espontánea) o Kriek (de cerezas amargas)
  • Gante: Kwak (marrón con un ligero sabor a regaliz)
  • Lovaina: Stella Artois (tipo pilsen)
  • Malinas: Gouden Carolus (rojo rubí de alta fermentación)

Y, antes de coger el avión de vuelta, y si no quieres quedar mal con tus familiares y amigos, no te olvides de comprar los famosos bombones belgas, más conocidos como praliné. Los hay de todos los sabores, formas y, como no, precios. Un último consejo: para comprar praliné, es mejor esperar al final del viaje. Y recuerda: no los conserves en el frigorífico, ¡perderían todo su aroma!

Si deseas conocer la gastronomía de Flandes en persona, visite nuestra web, donde le proponemos unos viajes por Flandes.