Visita Uzbekistán
Uzbekistán, en pleno corazón de Asia Central, es una joya de la antigua Ruta de la Seda que combina historia, arquitectura islámica y hospitalidad sin igual. Este país cautiva con ciudades legendarias como Samarcanda, Bujará y Jiva, cuyos minaretes, madrasas y mosaicos de color turquesa transportan al viajero a los tiempos de los grandes comerciantes y sabios de Oriente.
El paisaje es tan diverso como su historia: desde los desiertos del Kyzyl Kum hasta los valles fértiles de Ferganá y las montañas de Tien Shan, perfectas para los amantes del senderismo y la naturaleza.
Su gastronomía es contundente y sabrosa, destacando el plov, arroz con carne y verduras considerado plato nacional; las samsas, empanadas horneadas rellenas de carne o verduras; y el shashlik, brochetas de cordero asadas al carbón. El té verde es la bebida más popular y símbolo de hospitalidad.
La mejor época para visitar Uzbekistán es de abril a junio y de septiembre a octubre, cuando el clima es templado y agradable, perfecto para recorrer los zocos, visitar los mausoleos o admirar el atardecer sobre las cúpulas turquesas. Durante el verano las temperaturas pueden superar los 40 °C, especialmente en el desierto.
En cuanto a su situación económica, el país ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años, impulsado por el turismo y la modernización de infraestructuras. La moneda local es el sum uzbeko (UZS), estable y fácilmente convertible en efectivo.
Uzbekistán es el corazón palpitante de la Ruta de la Seda, donde la historia cobra vida entre minaretes, mosaicos y la sonrisa hospitalaria de su gente.
Uzbekistán te invita a descubrir el alma de la Ruta de la Seda, donde cada mosaico cuenta una historia.

